La importancia de la ciencia y el método de la indagación
Es
importante la realización de las actividades para que los alumnos conozcan
acerca de la ciencia así como por qué deben aplicarla en la vida actual, es por
ello que se debe generar un aprendizaje profundo donde los estudiantes “aprendan
a aprender” donde los estudiantes deben centrarse en el significado del
contenido, conectando las ideas entre sí, con experiencias previas para
favorecer un entendimiento personal.
A
continuación se dará a conocer las etapas del aprendizaje mediante indagación así
como sus respectivas características y objetivo de cada una de ellas. Es importante
recalcar que el aprendizaje mediante la indagación es un proceso cíclico que comprende cuatro etapas: focalización,
exploración, reflexión y aplicación, en donde la primera etapa del ciclo de
indagación consiste en la focalización
o planteamiento de un problema, a través de un desafío o preguntas. Las preguntas
pueden provenir de una clase anterior, y se busca centrar la atención del
alumno en una situación. Así mismo en esta etapa se le puede pedir al niño que prediga
qué puede suceder en determinado experimento o situación, puede ser en función
de sus conocimientos previos, o simplemente según su imaginación. En esta
primera etapa, es importante darle libertad al niño para predecir o imaginar lo
que sucederá. Se debe evitar imponer una respuesta previa al experimento. En la
segunda etapa de exploración del ciclo
indagatorio, el niño podrá explorar la situación planteada (experimento). Debe
registrar por escrito sus observaciones así como las preguntas que tengan en
mente. Lo interesante de esta etapa es que el niño pueda plantear preguntas de
mayor profundidad en cuanto a la temática que las presentadas inicialmente, y
hasta se puede rediseñar el experimento para explorar nuevas situaciones. Las
preguntas indagatorias tienen como objeto mantener el interés en el tema,
formular nuevas interpretaciones y vincular su aprendizaje con otros
conocimientos. Ahora bien la tercera etapa consiste en la reflexión por parte del niño. En donde realmente ésta no es una
etapa secuencial (entre una segunda y cuarta etapa) sino que ocurre
paralelamente a lo largo de todo el ciclo. En la primera etapa, cuando el niño
hizo el intento de predecir o imaginar qué sucedería, ha hecho el esfuerzo de
plantearse alguna hipótesis, y ha reflexionado al respecto. Conforme avanza con
el experimento y explora, va constatando si su hipótesis es válida o no, y la
va perfeccionando dentro de una estructura que para él mismo tiene lógica. Ahora
bien la última etapa del ciclo, representada por la aplicación de lo aprendido, tiene como objetivo buscar que el niño
utilice lo aprendido ante nuevas situaciones. Puede plantearse preguntas de
aplicación que rescatan lo aprendido, explican e interpretan nuevas situaciones
y organizan el aprendizaje. Con ello se volvería a repetir el ciclo de
aprendizaje indagatorio, con la diferencia que el niño ya incorporó un
conocimiento nuevo, va reconociendo
patrones, desarrollando habilidades y adquiere más confianza en sí mismo para
proseguir.
Es
importante reconocer la justificación de la evolución mental del niño desde la perspectiva
neurológica en donde debemos sabemos que a lo largo del aprendizaje se altera
la estructura morfológica del cerebro, y con ello aumenta su capacidad
funcional. En la infancia temprana se establecen complejas redes sinápticas en
el cerebro que en los años venideros actuarán en la capacidad de los niños de
observar y aprender. Es muy conocida la experiencia de niños que aprenden fácilmente
idiomas pero conforme avanza la edad, esa capacidad disminuye.
Así
mismo la memoria no funciona como un simple registro pasivo de eventos, sino
que almacena activamente, reactivando y recordando información. De ahí que las
características del aprendizaje influyen en cómo se guarda lo aprendido en la memoria
siendo así que se debe aprovechar esta forma natural de funcionar del cerebro
para aprender.
La
forma en cómo se establecen o constituyen los contenidos en el proceso educativo
de indagación es la forma natural en que los seres humanos aprenden desde que nacen
y usan sus sentidos (vista, audición, tacto, olfato y gusto). Este proceso
requiere de un escenario adecuado para su desarrollo, que permita formular
preguntas dentro de un contexto y, a través de etapas de diferentes niveles de
preguntas, dirigirse hacia cierta aplicación. La indagación implica una necesidad
o deseo de alcanzar conocimientos, y desde el punto de vista educativo, más allá
de la respuesta particular a la que se llegue, lo importante es el mismo
proceso de búsqueda de las respuestas, pues serán estas habilidades y actitudes
mentales las que permitirán al individuo seguir buscando conocimientos a lo
largo de su vida.
Es
importante recalcar que el proceso educativo por indagación contribuye a una
educación más integral de la persona porque el acto de ordenar el conocimiento permite
al niño rediseñar, no solamente su visión del mundo natural, sino desenvolverse
dentro de las complejas interrelaciones humanas. El niño aprende a expresarse,
a discutir ideas, a escuchar y respetar la opinión de otros, y sostener las
propias, así como también permite que aprenda a trabajar en grupo. Es por ello
que la educación integral beneficiará significativamente a la sociedad, al
capacitar a sus ciudadanos para diversas actividades laborales y sociales.
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